
Siempre he dicho que odio el invierno, que se me hacen eternos los días con el frío que invade cada rincón. Ya ha comenzado el Otoño y hoy se me vino una clarísima imagen de cuando tenia más o menos 4 años, "¡Muñeca salta sobre las hojas!" dijo mi madre, y sin pensarlo dos veces ya estaba ahí, pisando todas esas hojas secas y gozando al oir los crujidos que éstas hacían. ¡Qué manera de ser feliz con cosas tan simples cuando era pequeña!
Recordé también cuando una vez estaba aburrida mirando por la ventana un día de lluvia "Te vinieron a ver tus amigas gotas" dijo mi madre una vez más y yo muy ingenua empecé a ponerle nombres a las gotas que estaban pegadas en el vidrio jajajaja, ¡Qué buenos tiempos!
Hoy quiero volver a sentir esa ingenuidad y esos deseos de soñar que todo lo que dibujaba en mi mente iba a convertirse más que en imaginación.