
No lo puedo creer, estuve toda la tarde con unas ganas enormes de escribir, pero estaba estudiando y si dejaba de hacerlo me perdería entre mis pensamientos. Ahora, cuando tengo tiempo para hacerlo ninguna inspiración llega a mí jaja, que mal.
Quisiera escribir sobre lo que pienso de las personas que viven pensando que siempre hay un después, me gustaría hacerles ver que eso no siempre es así, que deberían vivir cada día como si fuera el último. Que no esperen hasta mañana para darse cuenta de lo lindo que es vivir, y que los momentos desagradables que acontecen en la vida, deberían hacerlos desaparecer.
Yo vivo pensando en que la vida no es eterna, me cuesta pero intento hacerlo. Se me hace demasiado difícil cuando las cosas que quiero hacer no dependen sólo de mí. Y me duele que no todos me comprendan, que a algunos no les importe este pensamiento y tiren por la borda instantes que se podrían guardar en el corazón.
Aquellos que viven pensando en lo que podrían hacer luego, en que si no pueden ahora después se les presentará nuevamente la oportunidad. No digo que éso no pueda ocurrir, pero ¿Por qué vivir pensando en lo que podría ser?.
Lo último que quiero oír es decir a alguien "me hubiese gustado si..." o "que hubiese pasado si...".
No, eso sinceramente no es para mí. ¿Cuántos hemos dependido de otros para ser felices? Una llamada por ejemplo, un mensaje de texto, sí, ese que esperamos durante toda la tarde, ¡Cómo nos hace sonreír! Numerosas son las sensaciones que nos producen.
Creo sentir una especie de vacío que a ratos parece llenarse dentro de mí. No sé si es real o si los creo yo. Soy feliz, no lo puedo negar, pero ese vacío... ¿Existe receta alguna?