martes, 21 de abril de 2009

Monotonía

El viaje a casa, hoy se ha hecho más largo.
Miré por la ventana de mi micro en todo momento, sin embargo todas esas luces de autos no dejaban de hacer desviar mi mirada. Me cuesta asumir el ritmo mecanicista de la vida. Eran las 19.10 hrs. y muchísimas personas regresaban velozmente a sus casas, haciendo cada vez más taco y contaminación auditiva con innumerables bocinazos. Una vez en casa ¿Qué vendría después? Muy predecible, seguramente lo mismo de siempre...

Pensar en una monotonía de vida me hace retroceder inconcientemente. Y me hace querer ir más allá, allá donde mis pensamientos quiero dejar flotar.

Al volver a pisar cemento pude sentir ese viento, sí, era ese viento... me hizo cerrar los ojos y logré darme cuenta que sólo basta con querer y hacer que las cosas cada vez mejoren para que realmente suceda. Que lo malo es malo sólo cuando uno lo quiere ver así. Y sobre todo que la monotonía se rompe con pequeños detalles.

Por ahora sólo quiero hacer que las ausencias se conviertan en presencias simplemente cerrando mis ojos y yendo mucho más allá de lo que mis ojos pueden ver.

Sólo basta creer.

1 comentario:

. dijo...

Nice!, ojala pudiera volver a escribir cosas asi, es increible lo parecido que pueden llegar a pensar las personas cuando logran conectarse con lo que sienten sin que halla intervencion de la razon. Es verdad que las ausencias se convierten en presencias cuando cierras los ojos, me he dado cuenta que todas las personas que crei haber perdido, estan conmigo en todo minuto. Gracias por haber hecho que lo recordara. XD