lunes, 17 de mayo de 2010

¿Qué hay de sentirse bien?


Mirando a través de la ventana he podido sentir el sol en mis mejillas. Una vez más cerré mis ojos y logré viajar entre las nubes como cuando lo hacía de pequeña.

Sin querer me vi saltando entre las hojas mojadas que había dejado la lluvia y que por más que las pisara no volverían a crujir. ¡Qué gracioso! ¡Eran tiempos geniales!.

Se sentía muy bien estar protegida en todo momento, esa mano firme que me tomaba, llevándome por cada lugar, y que en ese entonces, estaba segura de que jamás me soltaría.

Hoy he vuelto a sentir esa mano que me lleva y me da seguridad. En verdad no tengo la certeza del tiempo, pero tampoco me importa, yo VIVO cada día y vivirlo me hace disfrutar todo instante. Estoy contenta, y es esa la sensación que me da estar contigo amor. Me das alegría, la misma que sentía hace varios años cuando saltaba entre las hojas secas de Otoño.

jueves, 8 de abril de 2010

Fui

Voy por mi sendero cada noche tras su rastro.
Entre las malezas he logrado percibir su caminar,
tomo aliento y corro tras sus huellas sólo para cruzar su mirada,
y para poder adentrarme donde aún no me ha dejado llegar... a su corazón.
Los días pasan y la oscuridad hace más difícil mi caminar.
Desesperada retrocedo sin pensar.
Poco a poco comprendo que sus huellas se borran inevitablemente con el paso del tiempo.
Ahora lo sé ¡Estas almas ya no encajan!
Cierro los ojos para sentir mi respiración,
la oscuridad comienza a desaparecer,
y soy yo la que vuelve otra vez.

lunes, 22 de febrero de 2010

Mariposas

Atravesaré la cruenta lejanía

para envolverte en ternura

y con alma encendida iluminaré tu noche

recolectando los paisajes húmedos de tu memoria.

Despacito, muy despacito, desvelaré tu sueño,

Para asirte entre mis brazos

y susurrarte al oído

¡lo mucho que me has hecho falta!

Reclamarán tus labios a los míos

entrelazándose mi lengua con la tuya,

y anudarán néctares antes denegados.

La noche se vestirá de encajes y jadeos

y estallará tu cielo sobre el mío,

cabalgaremos más allá del tiempo y sus razones,

subiendo por el quejido, bajando por la sonrisa,

despedazaremos la cordura.

Desquiciado,

devorarás hasta el último de mis rincones,

yo agotaré salvaje tu aliento

fundiéndonos en una sola esenci entonces, sólo entonces,

se liberarán aquellas antiguas mariposas.


Libertad Manque,
Las mariposas de la libertad.


Claramente no lo escribí yo, pero cuando lo leí me dieron ganas de extrañar de esa manera tan apasionada, y por éso lo subí. Habría sido lindo sentirlo.